Hoy he decidido escribir un poco sobre esta distribución, no por su facilidad de uso, ni por lo conocida que es, ya que de hecho, ni es fácil, ni es muy conocida.
Mi experiencia con Gentoo empezó hace un par de años, cuando un compañero de la facultad me explicó un poco cual era su filosofía: “optimización hasta la saciedad”, (hasta el punto de que cada programa está compilado por y para tu máquina) y me ayudó a instalarla en mi viejo portátil.
La máquina es un P-4 3.06 gigahz con 512 mb de RAM… nada mal para un portátil de la época… el único problema venía con la duración de la batería… 15 minutos en Ms Windows XP y 20 o 25 (según uso) con Ubuntu. Ambos sistemas daban mucha marcha al procesador en cosas que realmente no necesitaba, y que me resultaba complicado parar esos procesos (volvían a arrancar y yo no sabía por qué).
Tras instalar Gentoo (para lo cual tuvimos que falsear una MAC para poder acceder a internet a través de la red corporativa de la universidad), pude comprobar por mi mismo que mi portatil ‘no estaba tan mal’… la batería duraba poco más de una hora con el wifi encendido y dandole un uso ‘normal’ (navegar, messenger, trabajar con documentos, y un largo etc). Para conseguir tal cosa la distro se instaló un tanto espartana, con kde 3.5 como entorno gráfico (el único lujo que me permití realmente) y las aplicaciones justas y optimizadas con las variables USE imprescindibles en cada caso.



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